Al día siguiente...
- Bueno. Yo intentaré averiguar cuándo y a qué hora se quedaron sin agua las termas. Primero iré de nuevo a ver a la encargada. Tú irás preguntando a los habitantes si han visto o notado algo raro en el ambiente antes de lo ocurrido. Pregunta si hay alguien que tenga motivos para fastidiar a los dueños de las termas. Yo también preguntaré. Bueno. Nos vemos en el hostal cuando el Sol llegue a lo más alto. ¡Hasta luego!
Y así de decididos se pusieron manos a la obra.
Cuando el Sol llegó a su punto más alto, Yahiro y Riuyi se encontraron en el hostal como lo acordaron.
- ¿Qué has averiguado?
- Lo único que he averiguado es que nadie, salvo el supuesto brujo, a dado indicios de tener algo que ver con el tema de las termas. Pero no sé... ¿Y tu que?
- ¿Yo? Pues... Le he preguntado a la dueña de las termas, pero no me ha asegurado ni fecha, ni hora, ni nada... Y eso que tendría que saberlo. Es la dueña, ¿no? Pero su vecina me contó que todo empezó el día que vino la hija de la dueña. Dice que como ella y su hija son amigas...
- Entonces... ¡ La hija es la culpable!
- Sí, pero no podemos precipitarnos. Una persona normal no puede hacer una cosa así sin necesidad de magia... Alguien puede estar controlándola.
- Si eso es verdad, tenemos que interrogar a aquella niña.
Cuando llegaron a la casa vecina de las termas, la vecina estaba jugando con la hija de la de las termas.
- ¡Hola, niñas! ¿Nos dejáis jugar con vosotras? Parece muy divertido la que estáis haciendo.
- Lo siento, señora, pero no puede jugar. Sólo yo y la persona que yo elija puede jugar.
- ¡Qué niña más insolente! ¡¿Qué se ha creído?!
- Será mejor que os marchéis sino queréis que me enfade. ¡No os entrometáis!
- ¿Y qué nos vas a hacer si no nos vamos?
- No me habéis obedecido. ¡Merecéis un castigo!
- ¡Eh! Noto un poder maligno. Será... No puede ser.
- ¡Expugnas malignas!
- ¡La niña está poseída!
- No, Riuiyi. No está poseída. Mira. ¡Está controlada por el colgante del Dios Reylon! No puede ser. Según tengo entendido, el colgante sólo puede controlar personas sin alma. Puede ser que... ¡Pero nos lo hubiera dicho!
- ¡Cómo osáis desafiar al poder del colgante!¡Moriréeeeis!
De pronto, aparece la madre de la niña.
- ¡Hechicera! ¡Mire esto! ¡Me ha llegado una carta de los parientes con los que se quedó mi hija! ¡Cuenta que cayó gravemente enferma y murió! ¡Mi niña murió!
- ¡A si que es cierto! Lo sabía. ¡Señora! ¡Su hija está controlada por el colgante del Dios Reylon, un hechicero del magia negra muy poderoso! ¡Este colgante sólo utiliza cuerpos sin alma! ¡Apártese y póngase a cubierto, que nosotros nos ocuparemos de esto!
- ¡Yahiro! La única forma de acabar con esto es quitándole el colgante a la niña. Necesitamos un ataque doble.
- Sí, tienes razón. Mientras tú le distraes, yo intentaré coger el colgante, ¿entendido? ¡Adelante!
Las dos madres estaban muy preocupadas por todo lo que estaba sucediendo. No se lo podían creer.
- ¡Yahiro, no ha funcionado!
- ¡Aléjate, Riuiyi! Voy a conjurar algo. ``Que las fuerzas de la gravedad se concentren en esta niña.´´ ¡Caída de pluma!
Yahiro consiguió con gran mérito conjurar un hechizo muy complicado. Por malos cálculo, la persona u objeto a quien le estuvieran lanzando el hechizo, moriría.
- ¡No se mueve! ¡Lo has conseguido, Yahiro! Poro, ¿qué le has hecho?
- Este hechizo no lo aprendí en la escuela de hechiceros, por eso no lo conoces. Me lo enseñó mi padre antes de morir. Lo que ha pasado es que no puede moverse. Es como si pesase como el plomo, por eso no puede moverse. (pensando) Aunque sólo será por momentos. ¡Tengo que quitarle el colgante! ¡No! ¡El hechizo se está debilitando! ¡Tengo que darme prisa!
- Hija mía. ¡Noooo! ¡Aléjate de allí! ¡Es muy peligroso!
La niña de la vecina fue corriendo hacia su amiga...
- (Pensando) La niña...
- ¡Hija...!!!
¡¡¡FSHI!!!
- ¡Noooooo! ¡No puede ser! Mi niña, no te mueras.
La hija de la vecina de las termas no pudo seguir aguantando lo que le estaban pasando a su amiga, a si que antes de que el conjuro se debilitase del todo, corrió hacia ella
cogiendo el colgante, pero... no pudo salvarse y murió en el acto.
- Pobre... Ha estado sufriendo por su amiga todo el rato... y por eso cogió el colgante. (pensando) Todo ha acabado. El colgante... por fin es nuestro... Y si eso es cierto, ¿por qué no estoy contenta? Es por la muerte de esa niña inocente. ¡Ella no tenía nada que ver con esto!
- Hechicera. No tiene porqué estar triste.
- (pensando) ¡Es la voz de la niña!
- Gracias a ti, mi amiga se ha salvado y puede descansar en paz. Muchas gracias. Espero que hagas buen uso del colgante. Jeje. Mamá. Nunca te olvidaré. Has sido lo más importante de mi vida, al igual que papá. Áselo saber. Me voy sabiendo que he sido de utilidad en algo y no un estorbo.
- ¡Niña! ¡No digas eso! Gracias a ti he podido conseguir lo que buscaba. Has arriesgado tu vida valientemente. ¡Muchísimas gracias!
- Jejeje. No ha sido nada. Tú y tu compañero también os habéis arriesgado a morir y sólo por ayudar al pueblo.
- (pensando) No sé si en tu caso fue para eso...
- (pensando) ¡No digas eso Riuyi! Aunque es verdad, pero también quería ayudar.
- ¡Adiós, mamá! Y no llores, que si no me pondré triste
- ¡Adiós hija mía!
Al cabo de una hora...
- Yahiro. Ya que por fin tenemos los tres objetos del Dios Reylon, ¿qué vas a hacer?
- Ahora mismo lo verás.
Yahiro dibujó un círculo y puso en el centro los tres objetos de Reylon.
-``Yo invoco a los poderes de los tres objetos sagrados del Dios hechicero Reylon, quien con su poder liberó al mundo de la destrucción, dejando estos tres componentes de su poder en la Tierra a las siguientes generaciones de grandes hechiceros para proteger al planeta de los malhechores que intentan destruirla. Libera a la presa custodiada, ¡Reylon!´´
En acabar la invocación apareció un mapa indicando la situación de las ruinas perdidas.
Aquí acaba esta aventura de los Slayers, pero no es la única. Ahora les queda encontrar las ruinas perdidas. ¡Adelante, chicos!
FIN
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