martes, 25 de mayo de 2010

Desequilibrio mundial II

- Estamos solos, tú y yo. ¿Qué te parece?
- Sí, los dos solos…

Ann y Lucifer empiezan a besarse lentamente. Cuando sus labios están pegados él introduce su lengua en la boca de Ann hasta llegar a encontrarse con su lengua. Empiezan a jugar. Ella es muy dulce, él muy apasionado.

Después de un rato ejercitando la lengua Lucifer empieza a besarla por el cuello con besos dulces y cortos, pero muy despacio. Luego llega a la oreja. Toca con mucho cuidado el lóbulo izquierda de la chica y le da pequeños, pero excitantes mordiscos.

Ann nota como sus besos van bajando hasta sus pechos. Él los manosea como si de pan se tratara, aunque lo hace con mucha ternura. Juega con los pezones de ella, chupándolos y lamiéndolos, cada vez con más ganas. Ella se excita cada vez más. En su cara se ven expresiones de placer.

Pequeños gemidos salen de la boca de Ann. Eso hace que Lucifer se vuelva loco, pero sabe que todo lo bueno lleva su tiempo, así que después de satisfacerse con los blandos y tiernos senos de la chica, va recorriendo su cuerpo hasta llegar al vientre combinando besos y caricias. Baja más y más y Ann se excita mucho más. Quiere acabar con esta tortura, pero Lucifer sigue.

- Puedes gritar si lo deseas. No te aguantes.
- ¡Ummm! ¡Ah! ¡Aah!

Ann jadeaba mucho. Estaba cansada. Lucifer bajó hasta la zona erógena de la chica.

- ¿Eh?

Empezó a tocarla suavemente con las manos. Luego acercó su cabeza allí e introdujo su lengua.

- ¡Aaaahhhh! ¡Aahh!
- Veo que te gusta.
- No, ¡pa-para! N-… ¡Uummm!
- No me digas que pare cuando veo que te estás retorciendo de placer. Tu cara lo dice todo.
- No, yo… ¡Aah! ¡uhm!

Luego introdujo su dedo corazón derecho, mientras la otra mano iba a la boca de la chica. En una de las veces, Ann le mordió la mano.

Siguió bajando por las piernas mientras la acariciaba. Cuando acabó, miró a Ann. Estaba completamente excitada y sonrojada.

- Creo que ha llegado la hora de la verdad. Estate quieta y relajada.

Lucifer introdujo su miembro en Ann. Ésta estaba tan exhausta que no puso retención alguna. Además, sentía un mal estar en el cuerpo. Todavía no había llegado al momento cumbre del asunto. Estaba excitada, pero aun quedaba el último empujón para llegar al orgasmo. Ann no sabía que fuera a llegar a tanto. Ni si quiera pensaba en ello. Sólo quería liberarse ya de lo que tenía dentro. Primero empezó poco a poco. Luego, cuando ya la cosa marchaba y Ann parecía que le gustaba (o al menos no decía lo contrario) empezó a acelerar. Los dos jóvenes estaban a cuatro patas. Los pechos de Ann seguían el mismo movimiento y ritmo que el vaivén de los cuerpos al chocarse mientras Lucifer introducía y sacaba su miembro de dentro de ella. Él los iba tocando, ya que así le daba más placer a ella. Los gemidos de Ann eran cada vez más fuertes. En el momento en el que los dos estaban llegando al clímax hubo una sacudida. Las paredes empezaron a temblar. Ellos no se dieron cuenta de lo sucedido. Estaban muy concentrados en lo suyo.

- Lucifer, pa-para ya. ¡Cof! ¡Vas a hacer que me vuelva loca! ¡Aah! ¡Ah! ¡Uu-umm!
- Un poco más. Espera un poco más. Casi está. Relájate y déjate llevar.

Cuando por fin llegaron al clímax Lucifer calló rendido encima de Ann. Los temblores habían cesado Se quedaron dormidos, agotados del cansancio.

Al día siguiente, Lucifer se despertó con el sol que le daba en la cara y vio que Ann estaba a su lado. Se quedó contemplando la belleza que estaba junto a él. Besó su frente para saber si era real o estaba viviendo un sueño. Vio que era real. Una sonrisa se dibujó en su cara. Ann despertó al sentir el beso en su frente. Ella nada más abrir los ojos le vio a él y su cara se iluminó.

- ¿Estás bien?
- Sí.
- ¿Te dolió?
- ¿Eh?

Ann se sorprendió. No sólo había sido tierno en su primera vez, sino que también se preocupa por ella.

- No. Bueno, un poco, pero no mucho. Mis compañeras de clase dicen que les dolió mucho, pero a mí no.
- Debe de ser por lo excitada y húmeda que estabas, jeje.
Se sonrojó. Lucifer había visto y recorrido cada rincón de su cuerpo.

[[[ Con sólo recorrer mi cuerpo una vez ya se lo sabe de memoria. Sabe qué cosas me excitan. Es asombroso…]]]

- Lo he hecho con muchas chicas, pero contigo ha sido especial. Eres diferente. Y no lo digo porque fuera tu primera vez sino por muchas otras cosas.
- ¿Cuáles?
- Ya te las iré desvelando.

Ann se le quedó mirando. Él se reía de la cara que puso Ann.

<< Aun no me creo que sea el dios de la muerte.>>

Continuará (supuestamente)

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