Hoy ha sido un día cualquiera... Me he levantado, he desayunado, me he vestido, he limpiado la casa, he hecho cosas de la uni... La rutina de siempre.
Cada momento libre que tengo se lo dedico al ordenador: veo películas, descargo cosas, entro en el tuenti, en el facebook, hablo con la gente por el messenger... Si no fuera por el ordenado sería todo un aburrimiento. La verdad es que a falta de ordenador le dedicaría mi tiempo más a los libros y a retomar mis historias, porque hace más que no escribo nada nuevo ni continúo ninguna de ellas, y es una pena.
Hay un chico que me gusta, aunque intento quitármelo de la cabeza. Sabéis cuál es esa sensación, ¿verdad? Es una sensación horrible porque quieres que su imagen se borre de tu memoria, pero no puedes, sigues pensando en él, en aquella vez cuando te saludo, aqulla otra cuando vuestras miradas se cruzaron y sentiste como el corazón te daba un vuelco... Es difícil olvidarme de él: de su pelo, de sus increibles ojazos, de su sonrisa, de su cuerpo... Tengo la certeza de que si se molestara en acercarse a mi y conocere, vería que no soy tan mal persona, que seguro que tenemos más cosas en común de las que creemos, de que lo nuestro podría funcionar. Yo ya no sé qué más hacer. No quiero insistir más en mensajes tonto porque quizá se canse y es normal; pero si no lo intento... Bueno, intentarlo ya lo he hecho, yo ya he puesto mucho de mi parte. Si él no pone de la suya será que no le itnereso, de manera que lo mejor será olvidarle, aunque me cueste años, peor lo tengo que intentar.
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